Oriente Próximo y Oriente Medio

1.   ORIENTE PRÓXIMO Y ORIENTE MEDIANO

Los términos “Oriente Próximo” y “Oriente Medio” se refieren a la misma región de sudoeste de Asia que incluye: Arabia Saudí, Baréin, Chipre, Egipto, Emiratos Árabes Unidos,Irak, Irán, Israel, Cisjordania y la Franja de gaza (Territorios Palestinos), Jordania, Kuwait, Líbano, Libia, Omán, Catar,Siria,Turquía y Yemen.

A pesar de que en el entorno europeo con mucha influencia anglosajona no haya casi diferencia entre los dos conceptos (“Near East” y “Middle East”), según la RAE, es más correcto el uso del termino “Oriente Próximo” para denominar esa región. El “Oriente Medio” correspondería a Irán, Afganistán, Pakistán “y sus países limítrofes”.

Aquí hablaremos básicamente de 5 regiones, que són las más importantes en cuanto turismo se refiere:

TURQUÍA: Destino dónde admirar las mezquitas de Estambul con reminiscencias grecorromanas del mar Egeo, o bien los paisajes lunares de Capadocia con necrópolis licias sumergidas bajo las aguas turquesas del Mediterráneo: en Turquía, todo está hecho para satisfacer plenamente a los amantes del ocio, de la historia y de la naturaleza.

ARABIA SAUDÍ: Destino frecuentado por varios millones de musulmanes durante la gran peregrinación anual a La Meca, es un país de difícil acceso. La dificultad de obtención del visado y la falta de infraestructuras invitan a esperar una regularización. Este inmenso territorio desértico alberga enclaves arqueológicos de primer orden, entre ellos, las tumbas nabateas. Rub’ al-Khali, el desierto de arena más amplio del mundo, constituye igualmente un lugar de excursión extrema.

DUBAI Y LOS EMIRATOS: Ciudades de crecimiento rápido ultra modernas a orillas del Golfo Pérsico y de Omán, zocos rebosantes de tesoros, hoteles de las Mil y Una Noches, campos petroleros y oasis frondosos… ésa es la primera impresión que ofrece la federación de emiratos, antaño llamada “costa de los Piratas”. Gracias a rutas como las del incienso y del oro negro, el discreto éxito de las antiguas tribus beduinas han hecho del país el primer centro turístico y comercial de Oriente Medio.

SIRIA: La “tierra del sol”, aunque lleva mucho tiempo apartada del turismo, cuenta con importantes atractivos culturales. Se trata de un lugar donde se han sucedido más de una treintena de civilizaciones. Lugares tan antiguos como grandiosos, como Apamea y Palmira, fortalezas cruzadas, fructuosos yacimientos arqueológicos, ciudades cargadas de historia, como Damasco y Alepo, que se disputan el título a la ciudad más antigua del mundo… Visitar Siria es, ante todo, viajar al origen del hombre.

JORDANIA: Jordania fue punto de encuentro de las caravanas que antaño unían Asia, África y el mundo mediterráneo; es un país de beduinos que concentra en su pequeño territorio un increíble patrimonio cultural, dominado por la magistral sinfonía de Petra. Este país reserva al viajero apasionantes atajos geográficos: en el mismo día es posible pasar del fértil valle del Jordán al austero desierto de Wadi Rum, del Mar Muerto al Mar Rojo.

ISRAEL: Israel es sin lugar a dudas uno de los lugares del mundo más cargados de historia. El judaísmo, el islam y la cristiandad dejaron su huella en los monumentos que cuentan por ellos mismos la epopeya de las grandes civilizaciones. Un fascinante viaje en el tiempo que empieza siguiendo el rastro de las escrituras bíblicas, en los paisajes donde se creó el mundo. Y la otra promesa de Israel: del desierto del Néguev al Mediterráneo, del mar Muerto al mar Rojo, la naturaleza ofrece al viajero intensas emociones.

1.1- DESTINACIONES DE SOL Y PLAYA

Turquía es uno de los grandes destinos de sol y playa que tenemos en el mundo, donde podemos disfrutar de un clima muy agradable y además de excelentes playas. Turquía nos ofrece una buena variedad de playas para que podamos disfrutar mucho en ellas y podamos conocer algunas de las mejores playas del país.

Turquía posee más de 8.000 km de costas bañadas por el Mar Egeo, el Mediterráneo, el Mar Negro y el Mar de Mármara.

La costa del Mar Negro destaca por la exuberante vegetación de su interior, integrada por florestas y bosques sin fin, que constituyen un auténtico Jardín del Edén irrigado todo el año por las copiosas lluvias. Aquí se cultiva té, tabaco, cerezas y avellanas a escala casi industrial. Su litoral cuenta con playas de arena fina y enclaves turísticos, aunque sus principales visitantes son los veraneantes turcos y rusos. El agua está más fría que en el Mediterráneo, pero no llega a ser desagradable. La mayoría de las aglomeraciones que se encuentran en la costa lamentablemente no ofrecen ningún atractivo visual, sobre todo en la parte más oriental. Aun así, puedes realizar excursiones interesantes: un crucero entre Rize y Estambul, una visita al encantador puerto pesquero de Amasra, al monasterio de Sumela, o incluso hacer senderismo por los Montes Kaçkar.
Amasra

El mar de Mármara arropa, junto con el Mar Negro, el estrecho del Bósforo. En este mar se hallan las “Islas de los Príncipes”, que podremos descubrir durante un crucero con salida en Estambul. En la orilla occidental se extiende la antigua provincia romana de Tracia (Trakya), aunque su interés turístico principal se limita a Edirne (muy cerca de la frontera con Grecia y Bulgaria). La ciudad cuenta con algunas de las mezquitas más hermosas del país, entre las que destaca la de Selimiye, la obra maestra del arquitecto otomano Eski Cami (siglo XVI). En el extremo meridional se encuentra la península de Gallípoli, con un parque nacional histórico consagrado a los campos de la batalla de los Dardanelos. Al frente, la orilla oriental del mar de Mármara goza de un encanto innegable, con sus paisajes ondulados cubiertos por olivares y vergeles, y jalonados de pequeñas poblaciones. Permítete hacer una parada en el balneario de Yalova y recréate con las ciudades de Nicea y Bursa, dotadas ambas de un importante patrimonio histórico y cultural.

A destacar las costas del Egeo y del Mediterráneo, muy concurridas por turistas, y con un gran desarrollo hotelero alrededor de las principales ciudades como Altalya, Esmirna, Marmaris o Bodrum, con un amplio nivel:

El litoral egeo, que concentra los enclaves turísticos más en boga en el país, presenta unas costas muy recortadas, con numerosas ensenadas y calas de ensueño donde echar el ancla. Además de por el puerto turístico de Kusadasi y por Bodrum, la costa del Egeo es famosa sobre todo por sus tesoros arqueológicos grecorromanos: la ciudad de Éfeso, la Pompeya local resucitada del pasado, el yacimiento de Selçuk con su famoso templo de Artemisa, una de las siete maravillas del mundo, y muchos otros vestigios. Así podremos alternar entre baños en la playa y la cultura.

Kusadasi                                                                                    Bodrum

La orilla del Mediterráneo, con aguas límpidas y más cálidas que las del litoral egeo, desde Fethiye hasta Antalya, invita a la navegación. Los cruceros cortos representan el mayor atractivo local.

Antayala

En la costa del Mediterráneo tenemos un litoral de más de 1,000 kilómetros desde Marmaris hasta Anyla, donde destacan las calas de arena y los acantilados.

Playa Oludeniz

Olundeniz: Una de las mejores playas, bañada por aguas turquesa y aguamarina

De esta zona debemos destacar Marmaris, autentico lujo de lugar con grandes infraestructuras turísticas, con hoteles, apartamentos…

Marmaris

Entre Izmir y Antalya encontramos numerosas zonas donde se practican deportes náuticos, y para el futuro, el gobierno turco prevé la creación de nuevos puertos deportivos para embarcaciones de recreo en el litoral Mediterráneo.

Turquía a parte de sus playas también tiene sus “piscinas” que gozán de una gran atracción turística:

Pamukkale o Castillo de Algodón, como se lo conoce en la región.

Sin embargo, esto no se trata de ningún castillo. Pamukkale consiste en una serie de formaciones calcáreas que han dado lugar a esta curiosa morfología que puede apreciarse en la fotografía de arriba.

Estas piscinas naturales de aguas termales se han formado a raíz del carbonato cálcico que produce la precipitación de calcio que ocurre en el lugar. Se trata de un agua famosísima a lo largo del mundo entero, la cual se cree que cura el asma y todo tipo de reumatismo, además de hacer un aporte muy positivo a la salud de nuestra piel.

Ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1988.

Pero lo interesante de este curiosísimo lugar no sólo radica en las formaciones calcáreas mencionadas arriba. En la cima de este paraíso de otro planeta se ubican las ruinas de la antigua ciudad de Hierápolis, que también pueden recorrerse.

Pamukkale

Turquía es entonces un país con una tan vasta y rica historia que por sí solo justifican una visita, con emblemáticos lugares como Troya, Efeso o Pergamo, pero si a esto le sumamos la posibilidad de combinar estas delicias con sus hermosas playas, conocer Turquía es casi una obligación para quienes aman viajar.

Viajar a Oriente Medio exige tocar ciertos puntos “obligatorios”. Uno de ellos es, sin dudas el Mar Muerto.

El Mar Muerto es un lago salado. Su orilla oeste está en territorio de Israel y su orilla este pertenece a Jordania. La atracción principal del mar Muerto son sus cálidas y saladas aguas, que contienen diez veces más sal que las del resto de los mares del mundo.

Mar muerto

Su salinidad es del 33.7% por lo que la vida es totalmente imposible en sus aguas (de alli su nombre, claro). Hay otros lagos con estos o mayores niveles de sal en el mundo pero ninguno tan bajo el nivel del mar. Entre los otros lagos podemos mencionar al Lake Assal (Djibouti), el Lago Garabogazköl (Turkmequistán) y algunos lagos hipersalinos en la Antártida como el Don Juan.

Las aguas del mar muerto también son ricas en sales clorhídricas como el magnesio, sodio, potasio y bromo, entre otros minerales. Sus aguas cálidas e increíblemente flotantes ricas en minerales han atraído a muchos visitantes desde tiempos remotos, incluyendo al rey Herodes y la bella reina egipcia Cleopatra.

Se encuentra a 422 metros bajo el nivel del mar y sus costas se ubican en la cota más baja de tierra firme de todo el planeta. Además, se trata del lago salino más hondo del mundo llegando a los 378 metros de profundidad.

Así pues, el mar muerto es uno de los paisajes naturales y espirituales más espectaculares del mundo, que ha evolucionado hasta convertirse en el centro tanto del turismo religioso, como del turismo de salud y bienestar de toda la región.

Mar muerto

Aqaba, pequeña ciudad al sur de Jordania, está situada en un enclave ideal entre el Mar Rojo y el desierto, el cual atrae a turistas que buscan combinar una estancia de playa, disfrute de deportes acuáticos, especialmente el buceo, así como de excursiones al desierto de Wadi Rum y Petra.

Una gran variedad de atractivos posicionan a Aqaba como uno de los principales destinos turísticos de Jordania, y por ello cabe destacar los nuevos proyectos de desarrollo que se planean realizar en los próximos años en este país, especialmente en el borde del Mar Rojo y en el Golfo de Aqaba, los cuales tienen en cuenta las normativas de desarrollo sostenible. Se ha programado para el 2014 la construcción de un parque temático sobre el universo de Star Trek. Otros proyectos inmobiliarios y turísticos, basados en el desarrollo sostenible y ético, serán puestos en marcha próximamente.

Además, Aqaba ha sido recientemente nombrada por el Consejo de Ministros Árabes de Turismo como la Capital del Turismo Árabe.

Es la ciudad que compite con Eilat (Israel) en hacerse con el turismo del Mar Rojo. Eso si, mucho mas barata.

Eilat es la ciudad más al sur de Israel, con la curiosidad (y el atractivo) de estar situada sobre la costa del Mar Rojo. La bendición del clima más moderado a pesar de un paisaje desértico ha convertido a la ciudad en uno de los centros turísticos más prósperos del país.

Eilat está situada en medio de la región desértica del Néguev. El calor insoportable de la zona, encuentra en Eilat un verdadero oasis refrescante junto al Mar Rojo. La ciudad tiene un aspecto moderno: se trata de una ciudad muy reciente y de crecimiento acelerado de la mano de acontecimientos históricos que potenciaron el comercio en la ciudad y el impulso dado por las autoridades.

Lo que era un área desértica y de relativo poco atractivo, hoy es una ciudad llamativa, y con sorprendentes servicios e infraestructura. Las urbanizaciones le ganan al desierto, con una costa entre magníficos bulevares con palmeras, embarcaderos, y playas.

El entorno, se realza con el marco de pequeñas montañas. Eilat, goza en la costa de formaciones coralinas ideales para practicar buceo y descubrir el ecosistema submarino. Además, son recomendables las excursiones al desierto de Néguev, un área inhóspita pero capaz de albergar algunas civilizaciones antiguas, que hoy se muestran en zonas arqueológicas con ruinas.

Eilat posee numerosos complejos hoteleros de distintas categoría, muchos de ellos a todo lujo. Además, la ciudad cuenta con parques temáticos, una reserva natural de coral, junto a un observatorios marino que permite internarnos bajo el Mar Rojo para observar la flora y fauna, entre otros puntos de interés. Ideal para unas vacaciones de verano, Eilat es un destino emergente del desierto, un oasis urbano donde pareciera que todo está por hacerse.

Actualmente, unos de los proyectos inmobiliarios más sorprendentes del  globo, The World, la lujosa urbanización de islas artificiales en las costas de Dubai, se  hunde bajo el agua.

Islas artificiales de Dubai

El municipio de Dubai es la ciudad más grande del emirato del Golfo Pérsico con el mismo nombre, y ha construido una reputación mundial para el desarrollo a gran escala de obras arquitectónicas. Entre los más visibles de estos acontecimientos – en particular desde la perspectiva de los astronautas a bordo de la ISS – son tres archipiélagos hechos por el hombre. Las dos islas Palm – Palm Jumeirah a la izquierda del centro, y Palm Jebel Ali, justo a la derecha del centro, aparecen como estilizadas palmeras cuando se ven desde arriba.

En 2001 se inició la construcción del mega proyecto de ingeniería y arquitectura más grande del mundo: las enormes islas artificiales hechas por la mano del hombre. La primera de ellas, Jumeirah, una gran hoja de Palmera se inició en agosto de aquel año.

Vio la luz dos años y medio después cuando pudo iniciarse la construcción de la ciudad que se había concebido sobre sus cimientos: más de cien mil habitantes distribuidos en villas, mansiones, enormes hoteles, restaurantes y parques de atracciones para los entonces más de cinco millones de turistas que visitaban el emirato.

Fue gracias al desarrollo de la Isla Palm que Dubai se dio a conocer en todo el mundo. Las palmeras 2 y 3 se construirían poco después de Jumeirah y la pieza que cerraría con broche de oro el enorme proyecto sería una que no sólo permitiría poner a Dubai en el mapa del mundo sino más allá, al mundo EN Dubai.

“The World” el proyecto más grande de todos, a través de la construcción de 300 islas que tendrían la forma del mapa mundial. Valuadas en sus primeras etapas en 35 millones de dólares, llegaron a venderse hasta en 50 millones y, al abrirse la etapa de venta, se agotó alrededor del 50% en las primeras 72 horas.

The World Islands

Así pues, estas lujosas islas artificiales que un día fueron concebidas como un lugar  exclusivo para multimillonarios y estrellas de Hollywood, pierde arena por  momentos y algunos de sus canales de navegación se están obstruyendo por los  sedimentos. Esto es lo que asegura un bufete británico que representa a una  empresa que ha demandado al promotor estatal del proyecto, según publica el Daily Telegraph.

Las islas artificiales del complejo The World se hunden en el mar y en los problemas económicos Daily Telegraph

1.2- DESTINACIONES DE NATURA Y MONTAÑA

La península de Anatolia está rodeada por diferentes cadenas de montañas. La cordillera del Taurus, la Capadocia, los Montes Kackar y el Monte Ararat son grandes destinos para la práctica del trekking, ofreciendo además interesantes encuentros con la población local.

Turquía es escenario de paisajes increíbles como Pamukkale, del cual ya hemos hablado previamente, pero aún no habíamos hablado de una región aún más sorprendente: Cappadocia.

Cappadocia se encuentra en la región central de la península de Anatolia, en Turquía. En un área de unos cincuenta kilómetros de diámetro los paisajes, con infinidad de valles, cañones, colinas y algunas de las más extrañas formaciones rocosas del planeta, sorprenden por sus formas caprichosas, y únicas en el planeta.

Cappadocia, es un terreno en donde el hombre a lo largo de miles de años, supo adaptarse al paisaje, modelando en la roca algunas de las ciudades más increíbles del mundo, un sitio histórico de gran valor cultural reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Los elementos más característicos son:

Sus paisajes y ciudades

Las casas y templos tallados en la roca y las chimeneas de las hadas

Capadocia es, quizás, la región turca más excepcional para la práctica de deportes de aventura y actividades al aire libre. En este escenario surrealista en forma de chimeneas de hadas, poblados trogloditas latiendo en termiteros de roca y ríos inabarcables como el Kizilimark, el trekking, los safaris ecuestres, los trayectos en mountain bike o el rafting se convierten en la mejor excusa para los amantes del turismo activo.

Cabe decir que contemplar la Cappadocia desde la cesta de un globo aerostático es obligado. Ascender sobre melocotoneros, alamedas y trigales a la par que el sol despunta en el horizonte forma parte del embrujo de esta actividad que llega a cotas de gran altura cuando se contempla a vuelo de pájaro, la fortaleza de Uchisar o el bosque de conos de fálica estampa del Valle del Amor…

Vistas de Cappadocia en globo

El Monte Ararat, Turquía, es un volcán inactivo, con su cima cubierta de nieve perpetua, que es también el principal símbolo de Armenia. Desde un punto de vista histórico, esta es una montaña muy importante porque es el lugar en el que el Arca de Noé se posó después del diluvio descrito en la Biblia.

Monte Ararat

Sin embargo, en cuanto a naturaleza se refiere, no hay duda de que este es un lugar de gran belleza escénica con un interés especial ya que se considera una de las cimas más singulares de la Tierra por su gran base y una silueta espectacular cubierta de nieve y un gran tamaño en su base. Se desarrollan todo tipo de actividades deportivas como trekking, senderismo…

Además de sus impresionantes vistas, el monte Ararat es también testigo de un hito que es uno de los destinos turísticos más importantes de Armenia y recibe numerosas visitas de turistas de diferentes rincones del planeta. Este es el monasterio de Khor Virap, ubicado a 30 kilómetros al sur deYerevan, capital de Armenia, un edificio muy popular como un lugar de peregrinación en la belleza natural de valor incalculable rural.

Como se puede ver el Monte Ararat es un lugar gracias especiales a sus muchos encantos, con una historia muy interesante y antigua, una naturaleza privilegiada.

Por otra parte, Arabia Saudita nos recibe con un universo cultural e histórico cautivante, nos revela un patrimonio arqueológico y un paisaje que nos deja sin aliento:

El desierto Rub’al-Khali, literalmente el Cuarto Vacío, es el desierto compartido por Arabia Saudita, Omán y los Emiratos Árabes Unidos ocupa más de la mitad del territorio de Arabia Saudita. Es el desierto de arena más grande del mundo aunque, lamentablemente, a diferencia de sus vecinos que han hecho de los desiertos una atracción turística cada vez más llamativa, en este reino conservador no es posible recorrerlo. No existen ofertas de turismo aventura para realizar expediciones al desierto y descubrir sus dunas o los impactos de meteoritos.

Desierto Rub’al-Khali, vista aérea

 

1.3- DESTINACIONES URBANAS: TURISMO URBANO, CIUDADES ARQUEOLOGICAS Y/O RELIGIOSAS

Continuamos con Arabia Saudita, y es que los amantes de la historia no podrán quedar indiferentes a su impacto de sus monumentos y ciudades:

La Meca, ciudad prohibida para los que no profesan la fe musulmana, esta ciudad que vio nacer al profeta Mahoma guarda reliquias de un valor insospechado para la
historia de la humanidad. Es el centro de peregrinación religiosa más importante del mundo, forma parte de los “Cinco Pilares del Islam” que dice que todo musulmán sano de cuerpo y mente debe -al menos, una vez en la vida- presentar sus honores al profeta y recibir el perdón a sus pecados. La “gran peregrinación”, muchas veces con resultados trágicos por la afluencia masiva de peregrinos del mundo entero, tiene lugar durante el último mes del año musulmán, es una peregrinación que debe respetar ciertas premisas enunciadas por el propio Mahoma, primero deben realizarse altos en ciertos lugares, los hombres deben llevar un atuendo de tela blanca sin costuras,
calzar sandalias y mantener la cabeza despojada (incluso de cabello); las mujeres deben cubrirse la cabeza.

Peregrinación a La Meca: vista general de la Gran Mezquita

El ritual comprende siete vueltas alrededor de la Kaaba, en la Gran Mezquita, rezar en la “estación de Abraham” y se debe realizar penitencia permaneciendo de pie desde el mediodía hasta la medianoche en la localidad cercana de Arafat.

En la localidad de Mina tiene lugar la celebración del Sacrificio en el décimo día del último mes; posteriormente se lleva a cabo el ritual de lapidación de Satanás que está simbolizado por columnas y se procede a dar la última vuelta alrededor de la Gran Mezquita. En el centro de esta mezquita se encuentra la Ka’ba o Kaaba y es el monumento que sirve de orientación a todos los musulmanes del mundo durante sus rezos.

Medina, también esta ciudad es sagrada y no está permitida la entrada a los que no profesan la fe musulmana. Si bien Medina no es una estación obligatoria de peregrinaje -según la Ley del Corán- debido a que es un lugar histórico de relevancia, es visitada anualmente por miles de creyentes ya que se encuentra aquí la “Mezquita del Profeta” construida en el mismo emplazamiento de la mezquita original.

Aquí es donde Mahoma, exiliado de sus ciudad natal -La Meca- por los Koreichitas, se refugia durante el período conocido como la hégira (la actual Medina era la aldea de Yathrib en tiempos remotos).

Su regreso a La Meca marca el inicio del ritual de las peregrinaciones anuales.
En la Mezquita del Profeta se encuentra la tumba de Mahoma y en los alrededores
las de muchos de sus familiares y seguidores.

Mezquita al Nabawim, también conocida como la Mezquita del Profeta

La Mezquita de Quba es la más antigua del mundo.

Mezquita de Quba

En las proximidades de esta ciudad sagrada también encontramos la Cueva de Umm
Garsan de un valor histórico y arqueológico incalculable. Aquí se han encontrado grabados, animales embalsamados, utensilios y restos humanos datados, en principio, en más de 8.000 años de antigüedad. Es la más grande, por sus dimensiones, de la península arábiga.

Medina tampoco pudo escapar al vertiginoso desarrollo económico del reino y es una ciudad pujante con el acento puesto en la educación.

Otra de la ciudades religiosas es Jerusalén. Es imposible viajar a Israel sin pasar por Jerusalén. Para descubrir el alma de la capital israelí, dirección a la antigua ciudad que reúne la mayoría de los lugares míticos de la historia de las religiones judía, cristiana y musulmana.

Templo de Jerusalén

Mientras que el camino de Croix y la visita a la iglesia del Santo Sepulcro permiten revivir los últimos instantes de la vida de Cristo, los musulmanes se recogen en la famosa mezquita Al-Aqsa, considerada como el segundo lugar santo del Islam, y los judíos en el Muro de las Lamentaciones, el lugar más santo según la religión judía. Cualquiera que sea la religión, no podemos permanecer impasibles en el ambiente tan particular que reina en esta ciudad histórica.

Muro de las lamentaciones

El antiguo Jerusalén también es un barrio para cada comunidad, una ciudad en la que musulmanes, judíos y cristianos viven en armonía y los zocos donde abundan las gangas. Al oeste se extiende la ciudad judia, al este la ciudad arabe (musulmana y cristiana). La ciudad antigua, totalmente peatonal, está rodeada de murallas y ocho puertas. Soliman El Magnificio edifico estas murallas alrededor del 1530, sobre las huellas de antiguas edificaciones romanas. La ciudad antigua se divide en cuatro barrios: musulman al noreste, cristiano al noroeste, armenio al suroeste y judio al sureste. Elude el barrio judio durante el shabbat (se prohibe sacar fotos, encender cigarros…). Jerusalén Oeste, con sus barrios judios, ricos o pobres, y su arquitectura moderna, recuerda las ciudades europeas. Esta parte occidental (donde siempre rondean las amenazas terroristas) es la menos segura de Jerusalén.

En el desierto de Jordania se esconde un lugar maravilloso que encantará a todo aquel que se aventure a visitarlo: la de Petra. Situada a 200km de la capital de Jordania, Amman, Petra, que significa roca, piedra en griego, es un enclave arqueológico muy importante, rastro del antiguo reino de los Nabateos.

En medio de un valle angosto, al este del valle de la Aravá, que se estira desde el Mar Muerto hasta el Golfo de Aqaba, Petra ofrece el sueño hecho realidad a cualquier amante de viejas piedras, restos arqueológicos, reliquias de un pasado misterioso o cultura oriental.

Petra, considerada una de las siete maravillas del mundo, es uno de esos tesoros escondidos y es, sin duda, el lugar más grandioso de todo Oriente Próximo.

Se trata de la antigua capital y necrópolis de los nabateos, nómadas originarios del norte de Arabia que se enriquecieron gracias al comercio de incienso y de especias. La ciudad, conocida como “la ciudad rosada” por el predominio de las tonalidades rosa de sus construcciones, que cuenta con más de ochocientos monumentos, se despliega en un gigantesco circo rocoso, verdadero caos mineral surgido de la noche de los tiempos.

Las fachadas monumentales, horadadas y esculpidas en la roca de arenisca roja, dan paso a tumbas y monumentos funerarios que parecen desafiar a la eternidad… y al visitante. Esta arquitectura rupestre, en la que se mezclan influencias grecorromanas, egipcias, orientales y tradiciones locales, es una apasionante lección de historia del arte.

El lugar se abre desde el alba hasta el ocaso (desde las 6 de la mañana en verano); hay dos o tres buenos motivos para comenzar la visita al alba: así se evita el fuerte calor y los grandes grupos de turistas y, sobre todo, descubrir los monumentos con la iluminación más hermosa. Para realizar una visita detallada hacen falta al menos dos días.

Los puntos fuertes: el Siq y el Jazneh. El estrecho desfiladero de arenisca roja, donde los acantilados alcanzan con frecuencia los 100 metros de altura, es la única vía de acceso. Esta sinuosa garganta conduce hasta el monumento más célebre de Petra: el Jazneh, también llamado la “Tesorería” (8462 a.C.), un monumento conmemorativo dedicado sin duda a una reina o un rey nabateo.

El Jazneh, también llamado la “Tesorería”

La magistral fachada de esta “tumba-templo” de inspiración grecorromana, es ciertamente el recuerdo más impactante de un viaje a Jordania. El interior del monumento es de una sencillez sorprendente: tres puertas se abren a las estancias en la que se colocaban las sepulturas.

La Ciudad Baja y las tumbas de la Jubta. Del centro de la ciudad antigua queda el teatro, el cardo máximo y el Qasr el Bint, el mayor templo de la Ciudad Baja. A los pies del acantilado de la Jubta se encuentran algunas de las obras maestras de Petra: no te pierdas la inmensa tumba de la Urna, transformada en iglesia en el siglo V de nuestra era, y la tumba de varias plantas cuya fachada de 46 metros de alto bate todos los récords.
El alto de Zibb Attuf: este lugar de culto al aire libre se encuentra sobre un espolón rocoso; en él tenían lugar sacrificios y ofrece unas vistas maravillosas. Desde las instalaciones de culto de los nabateos, prosigue por el sendero que baja al valle: este itinerario permite descubrir varias tumbas y triclinios (salas de banquetes funerarios) de entre los más interesantes de Petra (ver especialmente la tumba del soldado romano y el triclinio de enfrente).


Franjas doradas y rojizas de arenisca en el interior de algunas de las tumbas

El Deir: después de 45 minutos de ascensión, entre gargantas y barrancos impresionantes, se llega al Deir (el “Monasterio”), uno de los edificios más famosos de Petra. Este monumento cultural horadado en un roquedo de arenisca amarilla data de inicios del siglo II de nuestra era. Su fachada es colosal (42 metros de alto por 45 de ancho), y está rematado con una gigantesca urna funeraria de más de 9 metros de alto. Con su frontón partido, que enmarca un tholos (templete circular), recuerda a la fachada del Jazneh, pero su decoración es más sobria.

El Monasterio (Ed Deir).

A diez minutos del Deir, en el extremo del macizo montañoso, alcanzarás el punto alto de la Araba: el promontorio rocoso ofrece una vista excepcional del valle de la Araba y más allá hacia el Neguev.

En el caso de Síria. Hay dos ciudades arqueologicas muy importantes:

Palmira, la ciudad de la reina Zenobia, es la más interesante del viaje, donde se debe quedar, como mínimo, dos noches. Es imprescindible contemplar los vestigios emplazados en pleno desierto, mientras que se pone o sale el sol, y pasearse sin prisas, a lo largo de la gran columnata de 800 m y por el valle de las Tumbas. También se debe visitar el templo de Bel y el museo. Palmira, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es una ciudad mágica por la que se han sentido atraídos multitud de célebres viajeros. La ciudadela que domina Palmira es descubrir unas vistas singulares y contemplar la ciudad en su totalidad: el palacio de Zenobia, la Gran Columnata, el oasis, la ciudad moderna… Palmira es una ciudad única por su extensión, por su organización y por su inmensidad. Sobre todo, se debe descubrir Palmira en distintos momentos del día y de la noche para poder captar los diferentes matices, los diferentes ambientes.

Ciudad de Palmira

Alepo, que reivindica el título de ciudad más antigua del mundo, lleva el sello de la ocupación turca. Sus zocos cubiertos, donde hay magníficas caravaneras (edificios construidos alrededor de un patio que sirven para almacenar el género y alojar a los viajeros), junto con sus casas otomanas de madera evocan el Estambul del siglo pasado. Es necesario mínimo un día a vagar por las callejuelas de los zocos, contemplar las decoraciones e impregnarte de los colores y olores locales. Además del Museo Arqueológico, como también la impresionante Ciudadela, una obra maestra de la arquitectura militar. También merece la pena que ver la sala del Trono, los baños árabes al Nasri y el barrio armenio, apacible y decrépito.

Ciudadela de Alepo

Damasco, la ciudad habitada más antigua del mundo, aunque superpoblada y descuidada, tiene mucho que ofrecer a los visitantes. En las alborotadas callejuelas del viejo Damasco conviven restos antiguos y construcciones medievales. De esta forma, la Gran Mezquita de los omeya fue edificada sobre un templo romano del que aún se conservan algunas columnas. A pesar de la concurrencia de musulmanes que la visitan, principalmente, para venerar a San Juan Bautista, cuya cabeza se cree que fue enterrada allí, se trata de un lugar muy apacible. En torno a ella, la animada agitación del zoco de al Hamidiye. Un ambiente de tiendas que rebosan artículos, olor a especias y fumadores de narguile. Visitar también el café la Fontaine, cerca de la mezquita. Además de la visita obligada al Museo Nacional y sus tesoros arqueológicos, el  palacio Azem, que alberga el Museo de las Artes y Tradiciones Populares también tiene cierta notoriedad. Especial atención en la decoración y los jardines de esta residencia del siglo XVIII.

Ciudad de Damasco

YEMEN: La famosa Arabia Felix, el país de la reina de Saba, conserva su identidad, independientemente de los excesos de modernidad desenfrenada. Incluso las construcciones recientes respectan la arquitectura milenaria, edificios de adobe impresionantemente altos que decoran los frisos de yeso. Yemen es un país musulmán, tolerante en el fondo, que vive al ritmo de rezos, zocos, camellos y qat, una especie de hoja de coca que mastican los yemenís. Varias tribus rebeldes contra el Gobierno practican a veces el secuestro de extranjeros para presionar a las autoridades centrales. Alejarse de lugares o carreteras turísticas puede conllevar algunos riesgos.

En Sana’a, la capital del país, es la antigua ciudad amurallada, dónde se puede admirar las casas, visitar el Museo Nacional, la Gran mezquita, debes entrar en un hammam y recorrer los zocos a partir de las seis de la tarde.

La ciudad de Sana’a

El casco histórico de Sana’a, denominada la «Venecia de las arenas» por Alberto Moravia, está clasificado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1986.

Desde la capital, se pueden realizar excursiones facilmente para visitar el valle de Wadi Dhar, situado a 8 km, y su famoso palacio de la Roca. Támbién se puede conocer Amran (a 50 km) y su zoco amurallado, muy ajetreado los viernes.

Ankara, denominada antaño Angora, es la capital del país, y se encuentra en pleno corazón de Anatolia. Tres millones de habitantes pueblan esta ciudad, que también acoge numerosos organismos oficiales, universidades y embajadas. Se encuentra en la meseta central de la península de Anatolia. Una buena red de transportes conecta la capital con el resto de las 80 provincias del país, mayormente por los autocares. Sobre todo a Estambul cada 15 minutos salen los autocares de las lineas urbanas, cada hora los vuelos de las lineas aéreas.

En Ankara capital, los lugares turísticos más destacados son el El museo de las civilizaciones de Anatolia, La ciudadela, El mausoleo de Atatürk, las ruinas romanas y la Mezquita Kocatepe.

El mausoleo de Atatürk

Atakule, la plaza Kizilay y Ulus son los lugares principales para conocer la vida cotidiana de la capital de Turquía.

Mezquita Kocatepe y Atakule – Vista nocturna de Ankara

Alrededor de Ankara se puede visitar, el túmulo del rey Midas. Está a 100 km al oeste de Ankara, en la capital de la antigua Frigia, Gordio.
El centro de la cultura hitita Bogazkoy (Hattusa y Yazilikaya) está a 210 de Ankara, a la dirección de Çorum. Alacahoyuk que es un yacimiento de la época bronce, está a 36 km de Bogazkoy.

Estambul, es la puerta de entrada al país, ciudad mítica extremadamente joven, a caballo entre Europa y Asia, Estambul fascina. Estambul es una de las ciudades más visitadas del mundo y es que, haber sido capital de tres imperios: Romano, Bizantino y Otomano; es un hecho que ningún viajero puede dejar pasar por alto. Ciudad de contrastes, Estambul no se parece a ninguna otra.

Caótica y serena, con casi 15 millones de habitantes Estambul es la ciudad más grande de Turquía. Ningún visitante quedará indiferente con los contrastes de una ciudad demasiado oriental para ser europea y excesivamente occidental para ser asiática.

Cada uno de los mil y un barrios reservan sorpresas diferentes, pero siempre locales. Visitar el Gran Bazar y al mercado de especias.

Gran Bazar y mercado de especias

Visita también a la Mezquita Azul cuyos seis minaretes hicieron palidecer a la Meca, la suntuosa Santa Sofía, basílica bizantina transformada en mezquita.

Mezquita azul y Santa Sofia – Vista panorámica

El impresionante Topkapi, palacio-museo de sultanes con una extensión cercana a los 70.000 m². Entra también en San Salvador en Chora, basílica romana decorada con admirables mosaicos bizantinos, planea dar un paseo en caique por el Bósforo, otra manera de ver el antiguo Bizancio y los yalés (casas con vigas de madera), que bordean las orillas del río.

 

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